No somos nuestro trabajo. No somos nuestra cuenta corriente. No somos el coche que tenemos. No somos el contenido de nuestra cartera. No somos nuestros pantalones. . . Somos la mierda cantante y danzante del mundo.
♠Tyler Durden
El club de la Pelea
Mirémonos a nosotros mismos frenre a frente. Somos hiperbóreos, -sabemos perfectamente lo alejados que vivimos de los démas. "Ni por tierra ni por mar hállaras el camino que conduce a los hiperbóreos." ♠♠♠ Friedrich Nietzsche - El Anticristo
Pereza, fastidio de todo, inquietudes vagas, tristeza. La esterilidad de mis esfuerzos me espanta. Estoy condenado a ser irremediablemente vulgar como escritos. Escribir ya me da miedo: siempre el clisé usado, la uniformidad desesperante.Quisiera ser rico. Vagaría por el mundo, en fiebre intensa. Compraría amigos mujeres y perros, y estos con preferencia a los otros. Soy pobre y débil: tengo por distracción el fatigar mis nervios con lecturas que no dejan su sedimento en mi espíritu colmado por el aburrimiento...Ha pasado mi juventud y aún no tengo treinta años...
-"Una sola rosa roja es lo que necesito. ¡Sólo una rosa roja! ¿No existe algún medio por el cual pueda conseguirla?"
... Este comerciante se llamaba Popovic, nombre sospechoso (Popo-trasero), que ya inspiró al humorista stettenheim una divertida observación. "Después de decirme su nombre, me estrechó la mano, ruborizándose." (...) La General susceptibilidad ante estos juegos con nuestro nombre, al que nos sentimos tan unidos como a nuestra piel, fue ya observada por Goethe cuando Herder hizo sobre el suyo los versos:
En la constitución sexual de muchos hombres existe un componente masoquista, surgido por la transformación en su contrario de los componente agresivos saldistas. A estos hombres los denominamos masoquistas mentales cuando no buscan el placer en el dolor físico que se les causa, sino en las humillaciones y torturas espirituales. Claramente se ve, sin necesidad de más amplias explicaciones, que estas personas pueden tener sueños negativos y displacientes, sin que los mismos sean en ellos otra cosa que realizaciones de deseos y la satisfacción de sus inclinaciones masoquistas.