Los prisioneros de la prisión uruguaya Libertad eran enviados a "La Isla": pequeñas celdas sin ventanas en las que sólo había una bombilla, que siempre estaba encendida. Los prisioneros más importantes fueron mantenidos aislados durante más de una década. "Empezamos a pensar que estábamos muertos, que nuestras celdas no eran celdas sino más bien tumbas, que el mundo exterior no existía y que el sol era sólo un mito", recordó MauricioRosencof, uno de esos prisioneros. Vio el sol durante un total de ocho horas durante once años y medio. A tal extremo llegó el embotamiento de sus sentidos durante el tiempo de reclusión que "olvidé los colores: los colores no existían".♠Naomi Klein
La Doctrina Del Shock
Segunda Parte
/ El Sangriento nacimiento de la contrarrevolución
Pag.130
La Doctrina Del Shock
Segunda Parte
/ El Sangriento nacimiento de la contrarrevolución
Pag.130
No hay comentarios:
Publicar un comentario