En la constitución sexual de muchos hombres existe un componente masoquista, surgido por la transformación en su contrario de los componente agresivos saldistas. A estos hombres los denominamos masoquistas mentales cuando no buscan el placer en el dolor físico que se les causa, sino en las humillaciones y torturas espirituales. Claramente se ve, sin necesidad de más amplias explicaciones, que estas personas pueden tener sueños negativos y displacientes, sin que los mismos sean en ellos otra cosa que realizaciones de deseos y la satisfacción de sus inclinaciones masoquistas.♠Sigmund Freud,
La Interpretación De Los Sueños,
Cap. IV, La Deformacion Onírica.
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